El carpintero que arrendó un lote

Había un señor que vivía en una casa muy grande, en el frente de la casa tenía una carpintería, y en la parte de atrás tenía un lote que hace mucho estaba desocupado.

En una ocasión al señor se le ocurrió que podía hacer dinero si arrendaba su lote, hizo un cartel que decía:

Se arrienda la parte de atrás, y lo dejó. en una silla mientras la pintura se secaba.

Al llegar su esposa a la casa se sentó en la silla del cartel sin darse cuenta de que éste estaba allí.

Cuando la señora salió camino a su trabajo, un señor que se fijó en el letrero que llevaba la señora, le dijo en voz alta:

Señora, y no arrienda la parte de adelante? ; y la señora sin ver la intención del que la seguía le contestó:

No porque en la parte de adelante trabaja mi marido

El carro averiado

El genio de la lampara